lunes, 18 de mayo de 2015

No hablan de mi ni de ti
ni del vuelco que da mi vida
cada vez que te acercas o me miras,
ni del latido acelerado de mi alma
o del silencio que me envuelve
cuando cierro la puerta tras de mi.
No hablan de mis suspiros o silencios,
no saben del deseo ni del placer,
no conocen las rutas de mi cuerpo
ni las cicatrices de tu piel.
No saben a qué huele tu cuello
ni qué color tienen tus ojos
a la luz de cualquier amanecer.
Eres mi secreto gritado al viento,
soy la historia que quizá no cuentas.
Eres mi más oscuro y callado dolor,
lo más prohibido que he conocido,
el vicio más arraigado que tengo,
aquel a quien no sé decir que no.
Eres la parte más grande de mi vida,
un girón de niebla en mis sueños,
una realidad que rozo a veces
con la yema de estos dedos.
Eres hoy y que dure cuanto sea.


15-noviembre-2002

jueves, 14 de mayo de 2015

Me abandono al placer de mirar sus ojos,
de sentir el vaivén de su cuerpo,
de saber que no me queda más espacio,
que estoy completamente llena.
Me dejo llevar por la sensaciones,
volando cada vez más alto,
buscando el aire a tientas,
sin saber dónde acaba o empieza.
Que haga conmigo lo que quiera,
que me rompa, me vacíe,
que me lleve o me traiga...
Para mí, todos esos momentos
no son de rendición sino de victoria.

03-11-2002

martes, 12 de mayo de 2015

CARTA DE DESPEDIDA

Hoy, que he vuelto a acordarme de ti, te escribo una carta para empezar a olvidarte.

Releyendo antiguos diarios he vuelto a sentirte como lo hice entonces y te he echado de menos de la misma manera que, sospecho, lo he hecho cada día desde que te vi por última vez. Te quise. Te quise mucho y me doliste como quizá nadie me ha dolido jamás. Contigo se cerraron mis heridas y por tí volvieron a sangrar. Fui cobarde, como siempre lo he sido, y fue culpa mía que te perdiera. No te alejaste de mi puerta, es que tuve miedo y no te invité a entrar aunque muchas veces tuve la sensación de que sólo esperabas una palabra, un gesto, una caricia mía para dar el paso. ¿Me equivocaba entonces o me equivoco ahora? El tiempo engaña, lo tiñe todo con un tono más amable que el gris mediocre de la realidad, pero creo que es cierto. Sentías algo y tampoco te atreviste a ponerle nombre. Los dos dejamos escapar una oportunidad y nos perdimos, cada cual por su camino.

Hace siete años que saliste de mi vida pero, de algún modo, te las arreglaste para quedarte dentro de mi, agazapado en las sombras, siempre listo para salirme al paso cuando alguien te nombra. Entonces se detiene el mundo, mi mundo, y pierdo el aire al recordarte. Me sorprende que puedas seguir doliendo como el primer día, que todavía puedas arrancarme una lágrima (o cientos) y la certeza absoluta y absurda de saber que si vinieras mañana y me dijeras que ya no estás con ella, volvería a caer, a quererte como entonces porque, en realidad, jamás dejé de hacerlo. Te quise, te quiero y te querré sin remedio, sin solución ni acierto, sin presente ni futuro. 

Aun así, con estas palabras te despido porque en mi vida ya no tienes sitio. Voy a llenar mis huecos con otros afectos, duren lo que duren, porque me merezco vivir sin lamentarme, poner luces de colores en mis noches sin luna, aroma de limón en mi almohada y risas y música y susurros y un mar de montañas y una cadena de sueños. Me he ganado el derecho a ser querida, aunque sólo sea por un instante, y olvidarte a rabiar porque si hay que amar sin medida, sin medida también hay que olvidar.

Que seas feliz, con ella o con cualquiera, pero siempre sin mi. Yo me voy, parto a buscar otros puertos que me den felicidad, lejos de tí pero cerca de las estrellas. Mi corazón se cansó de añorarte, de contar los días sumando tu ausencia con las mías. Todo tiene un final y aquí llega el nuestro. 

No volveré a querer como te quise a ti pero te aseguro, te juro que cuando lo haga será de verdad, en cuerpo y alma, porque yo no sé hacerlo de otra manera. 

12-05-2015



lunes, 11 de mayo de 2015

UN NUEVO PRINCIPIO

Del amor y mis paraísos perdidos.
Paraísos desconocidos, pasos valdíos.
Tiempo olvidado en la quietud
que me dio tu noche corta,
calma en el alma de mis sueños,
soñando que me querías y sabiendo,
como yo bien sabía,
que eras sólo carne y deseo.
Construimos sexo pasajero
y después ¿qué?
Saborear a fuego lento, supongo.
Tengo tiempo.
Es mía la eternidad.
                                                           05-06-1997



Declaro inaugurado este nuevo blog que, espero, a alguien le guste lo suficiente como para dejar algún comentario. Se aceptan críticas pero con cuidado, eh? El ego de un escritor (aunque sea de pacotilla como es mi caso) es muy frágil!

Mjo