lunes, 15 de junio de 2020

SECRETOS (Semana 22)


Echó un vistazo para asegurarse de que no faltaba, ni sobraba, nada. Se había salido con la suya en cuanto a la decoración y se había librado de los globos de colores, las serpentinas, el cartel con el “¡Feliz Cumpleaños, Cinthia!” colgado en la pérgola del jardín y la tarta con su foto, vestida de Blancanieves a los cuatro años, como cubierta. En su lugar, había colocado mesas, cubiertas con manteles a cuadros, bancos de madera para que se sentaran sus invitados, algunos farolillos colgados de los árboles y velas en lugares estratégicos que, cuando empezara a atardecer, encenderían para dar calidez e intimidad al ambiente. En un rincón, el tocadiscos en el que sonaría su música favorita y, sobre el césped casi recién plantado, una plataforma en la que poder desgastar las suelas de los zapatos bailando hasta reventar. Los vecinos estaban avisados y habían prometido no quejarse demasiado del ruido si ellos, en cambio, no se descontrolaban en exceso. Y, después de mucho suplicar, patalear y jurar que se comportarían y no darían problemas, sus padres accedieron a irse el fin de semana a su casa de la playa y dejarles solos para que pudieran celebrarlo en libertad.


domingo, 7 de junio de 2020

POR MIS VENAS (semana 21)


07-MARZO

Volví ayer a casa. Todo me parece extraño, como si perteneciera a otra persona y a otra vida que ya no existe. La puerta de mi habitación ha desaparecido, por recomendación médica, y todas las ventanas tienen ahora un cierre con candado. En la cocina, y prácticamente en toda la casa, han desaparecido los instrumentos cortantes o aquellos objetos que podría convertir en armas para herirme. Estoy bajo vigilancia constante y lo cierto es que no tengo derecho a quejarme, es la penitencia que debo pagar por la gravedad de mis pecados. Mis padres me miran con una mezcla de tristeza y miedo que a duras penas puedo soportar. Soy consciente de que lo intentan y no puedo, ni quiero, pedirles más pero este regreso desde el más allá me está costando demasiado esfuerzo. Anoche me quedé dormido acariciando las cicatrices de mis muñecas. Hay quien cuenta ovejas para superar el insomnio, yo lo hago contando los puntos de sutura que cerraron las heridas por las que casi se me escapó la vida. Es el único punto de realidad que me queda. El resto, todo lo demás y todos los demás, son sólo imágenes borrosas.

martes, 2 de junio de 2020

GRACIAS POR LA MUSICA (Semana 20)


Hay canciones que están atadas al recuerdo de una persona, porque la escuchaste con ella por primera vez, porque es su favorita o porque fue la banda sonora de un momento especial que nos pertenece por completo. Sea por la razón que sea, cuando te salen al paso, sin avisar, te golpean en medio del pecho con una avalancha de recuerdos. Y a veces duelen, a veces confortan, te arrancan una sonrisa o te animan a continuar. La música es magia, no concibo la vida sin ella.

domingo, 24 de mayo de 2020

SALTO AL VACIO (semana 19)


Ana. Anastasia, en realidad. Su madre rompió aguas después de ver en televisión la película “Anastasia”, protagonizada por Ingrid Bergman, sobre la vida de la supuesta única descendiente de los Romanov que sobrevivió a la masacre, y decidió ponerle ese nombre a la criatura que, treinta y dos horas más tarde, vino al mundo berreando a todo pulmón. Siempre dice “Podría haberme llamado Ingrid, que es un nombre bien bonito, pero no. Ella va y me castiga a cargar con un nombre horrendo para el resto de mi vida”. Aún no se lo ha perdonado y, a estas alturas del partido, no creo que lo haga jamás.

Ana, Anastasia, tiene tendencia al drama y a exagerar todo aquello que vive o siente. Disimula, recurre al humor y la ironía para ocultar sus sentimientos, y hay que reconocer que casi siempre tiene éxito. Poca gente sabe de las tormentas interiores que arrastra; ni siquiera los más cercanos pueden imaginar cuántas veces ha escondido el dolor detrás de una amplia sonrisa. Lo guarda todo en un rincón, protegido de las miradas de propios y extraños, y casi nadie tiene acceso. Ni siquiera ella, que sabe que atravesar esa puerta suele ser una mala idea, atractiva pero peligrosa.